Algunos de los más conocidos afrodisíacos

Los afrodisíacos han sido durante toda la historia de la humanidad, productos en los que la gente confía ciegamente, más allá de ver sus propiedades verdaderamente científicas, para poder incrementar su poder y deseo sexual.

Por definición, un afrodisíaco despierta e intensifica el deseo sexual, y ninguna hierba o poción mágica ha sido probada como para que genere esos efectos. Aún así hay comidas y elementos que están fuertemente arraigados en la mente de las personas, y que difícilmente van a ser borrados de la cultura popular y mucho menos, se van a dejar de emplear de un día para otro.

El Alcohol
El alcohol es sin dudas un falso afrodisíaco, principalmente disminuye las inhibiciones y eleva los niveles de irracionalidad de cada persona. Aún peor, las bebidas y otras drogas como la cocaína y el éctasis contribuyen a generar disfunción eréctil, de acuerdo a Karen Boyle, directora de la Unidad de Medicina reproductiva y Cirugía del Hospital John Hopkins en Baltimore, Estados Unidos. “Estas drogas disminuyen el nivel de la sangre en las arterias y venas de una forma que genera un impacto negativo en los niveles de testosterona, y como consecuencia en la libido”, declara la doctora. “Unas cuantas copas estarán bien, pero confiar en el alcohol para generar el ambiente sexual, es un signo de un problema mayor”.

El chocolate
El chocolate no es considerado un afrodisíaco del todo, pero este contiene feniletilamina y serotonina, dos químicos que encienden el placer en ciertas áreas del cerebro. El chocolate es similar al sexo ya que genera una sensación se sentirte bien. Esto no implica, y no hay estudios que lo hayan demostrado que el chocolate incremente el deseo sexual. Tal vez el producto Hershey’s Kisses pueda derivar en algunos besos en la pareja, pero la pasión va más allá que ingerir chocolates.

Las ostras
Muchas comidas, como el plátano, los espárragos, la zanahoria o la palta son considerados como afrodisíacos porque ellos semejan la forma del pene o los testículos. Pues bien, las ostras semejan a la vagina.

Los romanos consideraban a las ostras en el top de su lista de preciados afrodisíacos. Según la leyenda, Casanova comía alrededor de 50 ostras al día en el desayuno. Aún más interesante, las ostras contienen altos valores en zinc, lo cual es necesario para la producción de esperma. Las ostras crudas tienen valores elevados en D ácido aspártico y N-metil-D-aspartato, los cuales incrementaron los niveles de la testosterona en un estudio de ratas macho, lo cual en teoría podría incrementar la libido, de acuerdo a Karen Boyle, directora de la Unidad de Medicina reproductiva y Cirugía del Hospital John Hopkins en Baltimore.

De todos modos, como hemos mencionado, la gente seguirá empleando estos alimentos como afrodisíacos, creyendo que podría generarles una ayuda en el plano sexual y no dudamos que con el tiempo, la lista se siga incrementando.

Leave a Reply