Cosmo guía para Orgasmos sin Sexo
No necesitas recorrer todo el camino para que tú y tu chico puedan llegar a la cima del placer. Aprende cómo alcanzar el clímax cuando casi estás haciendo el amor.
En estos días, las chicas se han vuelto mucho más aventureras sexualmente. “Se sienten más cómodas tomando la iniciativa en los juegos preliminares y están más dispuestas a aprender nuevas técnicas eróticas”, señala el Dr. José Florante J. Leyson en Internacional Encyclopedia of Sexuality (Enciclopedia Internacional de la Sexualidad).
Pero a pesar de ser sexualmente atrevidas, mantienen intacta su faceta romántica. De hecho, una reciente encuesta de Cosmo reveló que la mayoría de las mujeres aún sienten que tienen que estar enamoradas para poder tener sexo con un hombre. Sin embargo, la importancia de la compatibilidad sexual no puede ser subestimada. No te irás a la cama con tu chico si no sientes ningún deseo por él. Pero ¿y si no quieres hacerlo o no puedes hacerlo todo ahora? No te preocupes. Cosmo te trae chispeantes trucos que te permitirán mantener las cosas hot mientras que esperas por el momento adecuado para darle el regalito completo.
Manos a la obra
“Mi chico y yo sólo hemos estado juntos por tres meses y no estoy lista para tener sexo todavía”, dice Janet, de 23 años. “Pero disfruto sus caricias y estoy aprendiendo la forma en que él se excita con mis trabajos manuales”.
Sí, a los hombres les gusta que les den placer acariciando su zona sur. “Ellos dicen que las tres cosas que más disfrutan durante la penetración son el calor de la mujer, su humedad y la fricción ceñida”, dice Lou Paget, experta en sexo y autora de How to Be a Great Lover (Cómo ser una gran amante). Por eso, los lubricantes tibios y una presión moderada son importantes cuando le haces un trabajo manual a tu chico, porque de esa forma tus manos están creando una seudovagina”. Así que una vez que hayas calentado tus palmas con un lubricante o loción, haz lo que Tracey Cox sugiere en Give Him a Hand: 7 Manual Sex Secrets (Dale una mano: 7 secretos sexuales): “Muchas mujeres cometen el error de temerle a la parte más preciada del hombre. La sostienen con sus dedos como si fuera algo frágil, y él puede pensar que en realidad no deseas tocarlo. En vez de eso, sujétalo con firmeza y haz movimientos rítmicos y seguros hasta que él esté listo para el final”. “Me encanta que mi novia me pregunte cómo me gusta que me toque”, dice Nicolás, de 30 años. “Saber que una chica quiere complacerte, ya de por sí resulta muy excitante”.
TU TURNO “Toma sus dedos y colócalos donde quieres que él te toque, para mostrarle la presión que deseas sentir en tu clítoris”, sugiere Pam Sprurr, autora de Sex, Guys, and Chocolate. (Sexo, chicos y chocolate). “El puede dar golpecitos ligeros, frotar circularmente o hacer remolinos en tu clítoris para brindarte las mejores sensaciones”.
Vista caliente
“Los hombres generalmente están más interesados y responden mejor a los estímulos visuales que las mujeres”, reveló un estudio publicado en la revista Nature Neuroscience. Pero ya sabíamos eso, ¿verdad? Resulta que ellos se excitan con sólo ver la lencería sexy. Tanto así que “muchos dirían que la ropa interior de las mujeres se crea para el placer y el privilegio de las miradas masculinas”, señala Carolina Cox, autora de Lingerie: A Lexicon of Style (Lencería: un léxico de estilo).
“Yo uso lencería sexy para salir con mi novio a cualquier parte”, dice Sheila, de 20 años. “No hemos llegado a la penetración todavía, porque yo no estoy lista, pero hacemos muchas otras cosas. A él le gusta verme con mi brassière de encaje blanco. Dice que eso es suficiente para llevarlo al clímax”.
Juan, el novio de Sheila, de 26 años, admite que ver una ropa interior atrevida le sube la temperatura durante una sesión de caricias. El explica: “Me excito con sólo ver a mi chica en minifalda. Y me acaloro todavía más cuando veo que lleva puesta una ropa interior superseductora. Aunque sólo nos acariciemos, eso me vuelve loco”.
TU TURNO “Puedes acudir a todo el estímulo visual que tiene una cinta porno para mejorar tu vida sexual”, aconseja la periodista Lisa Scott en Women Who Love to Watch Porn (Mujeres que les encanta ver porno). Opta por un film ardiente, pero de buen gusto, para que lo disfruten los dos. Ni siquiera tienen que quitarse la ropa. El puede limitarse a besarte y a sentir cómo tú te excitas a medida que transcurre la película. Si te dejas llevar por las escenas, seguro que tendrá un final muy feliz.
Bocas provocadoras
“Creo que todos los hombres disfrutan el sexo oral. Es extraño hallar a uno que no le guste que su chica vaya rumbo sur. Para mí, es un acto muy íntimo”, asegura Diego, de 26 años.
“Esa es la razón por la que la mayoría de las mujeres le dan sexo oral a su chico”, añade Ian Kerner, autor de He Comes Next: The Thinking Woman’s Guide to Pleasuring a Man (El llega
primero: guía de mujeres inteligentes para complacer a su chico). “Ellas adoran la intimidad, la conexión y el poder que les cofiere este acto, y mientras más sentimientos están en juego, más íntimo les resulta”.
Para darle un giro más divertido a este clásico erótico, Lissa Sussman, autora de Love Your Sex Life! (Adora tu vida sexual), dice: “Si te pones un brillo labial con sabor antes de comenzar, se endulzará mucho la acción”. Kerner enfatiza que una mujer nunca debe parecer ansiosa cuando le practica el sexo oral a su pareja. “Lo menos que él quiere es verte incómoda mientras lo estimulas. Es más importante que te mantengas en sintonía con el proceso”, advierte. El truco está en mantener tu boca ocupada y escuchar los gemidos de tu hombre, para que lo hagas más rápido o más fuerte, hasta que él llegue al clímax. Es tu opción apartarte o dejar tu boca donde está cuando finalmente lo haga”.
TU TURNO “Pídele que te bese y que recorra con su lengua desde la parte baja de tu abdomen hasta tu pubis, los lados de tus labios vaginales y el interior de tus muslos”, dice Spurr. “Luego pídele que use su boca y su lengua en tu clítoris hasta que logres el orgasmo”.
Masaje subido de tono
“Mientras frotas su piel, escucha sus expresiones de placer y úsalas como guía”, sugiere Spurr. “Si a él le gusta lo que está sintiendo en una zona especial, no tienes que moverte de ese punto y cambiar a otro. ¡Siempre hay una gran prisa por llegar a los genitales! Recréate en aquello que lo hace sentir bien”.
“Me enciendo cada vez que mi chica me da un masaje en la espalda. Es algo que no puedo explicar. Pero me excito cada vez que me toca la piel”, dice Pedro, de 27 años. No subestimes el erotismo de un masaje. “Pídele a tu chico que se acueste boca abajo, desnudo en la cama. Dale un masaje en la espalda, las piernas y los pies. Luego dile que se voltée para frotar sus hombros, brazos y manos. Ve hacia las piernas y roza sus genitales”, aconsejan los expertos de la Sociedad de Sexualidad Humana de la Universidad de Washington. Ellos aseguran que eso lo enloquecerá.
“Yo me siento en absoluto control cada vez que mi novio me pide que le dé un masaje, y no me preocupa que las cosas se nos vayan de las manos porque él es el único que está en una posición vulnerable cuando hacemos esto”, explica Lisa, de 22 años.
TU TURNO “Cuando él te dé un masaje, deja que se pase unos minutos presionando ligeramente tu abdomen con una mano, mientras usa el pulgar de la otra para frotarte el clítoris”, dice Sussman. Si a él le gustan los retos, desafíalo a que te satisfaga sin tocar tu clítoris. Sólo guíalo hacia tus otras zonas erógenas.



