Es peligroso cumplir nuestras fantasías sexuales
Dentro de las fantasías sexuales más recurrentes tal vez podríamos hablar de las grupales, con una persona del mismo género, o las interraciales, en una playa, en un automóvil en plena vía pública, etc. A decir verdad, todos tenemos fantasías sexuales que muchas veces podemos llegar a cumplir y muchas otras siempre estamos buscando el poder concretarlas. Sin embargo, una vez que se lleva a cabo tal situación ¿se podría afirmar que fue totalmente satisfactorio?
Según José Alberto de 32 años, su fantasía sexual siempre había sido hacerlo en una playa de arena; ya lo había conversado con su actual novia y con el consentimiento de esta, puso en marcha un pequeño pero muy interesante viaje a las Islas Baleares. El viaje fue impresionante, cuenta, pero el hacer realidad su fantasía no. En realidad, José Alberto sintió una gran frustración puesto que se encontraban ambos muy incómodos: la arena se introdujo en la vagina y en algunos de los pliegues del pene, además las olas impedían que él se pudiera concentrar. En sus palabras “un verdadero desastre”.
Y es que esto se debe a que cuando una persona concreta una fantasía sexual pierde mucho de la magia que conlleva tal fantasía y esto se debe a que cuando uno imagina una situación de este tipo, no piensa en los detalles, los cuales sí aparecen durante el acto en sí. Detalles que muchas veces podrían llegar a convertirse en una muy mala experiencia al hacerse realidad.


