Anorgasmia femenina

Por factores culturales, sociales y de crianza, las cuestiones sexuales de las mujeres, fundamentalmente en relación a aquellas que le producen placer a ellas, han sido desde siempre un tema tabú.

Y aunque hoy en día la sociedad se muestra más abierta a tratar estos temas que deben ser abordados médicamente, aún muchas mujeres prefieren ocultar el problema para evitar ser juzgadas.

No obstante, la anorgasmia femenina, es una de las disfunciones sexuales más frecuentes que requiere de una consulta médica especializada, y lo más importante es que es un problema que puede solucionarse con tratamiento médico y ayuda psicológica.

No todas las mujeres son iguales, algunas pueden conseguir fácilmente un orgasmo con la mínima estimulación, y otras, requieren que la estimulación sea más intensa y prolongada para llegar al mismo.

Los estímulos para llegar a un orgasmo, pueden ser físicos, psicológicos, o una combinación de ambos.

Las anorgasmias se dividen en: primarias, aquellas en las cuales la mujer, nunca ha podido experimentar un orgasmo, secundarias, en donde la mujer luego de haber experimentado orgasmos normalmente, deja de tenerlos, y situacionales, aquellas en las que la mujer llega al orgasmo en determinadas circunstancias o bajo determinadas formas de excitación.

La anorgasmia, como dijimos, puede ser causada por factores orgánicos, psicológicos, culturales, sociales, entre otros, y dependiendo del tipo de anorgasmia, será el tratamiento a instaurarse.

Por ejemplo, en el caso de las anorgasmias primarias, generalmente se recurre a la autoestimulación, ya que muchas veces, éstas se dan por la presión que siente la mujer cuando está con su pareja en que obligatoriamente tiene que alcanzar el orgasmo.

Con la práctica, cuando esa presión se va, generalmente la mujer suele finalmente conseguirlo.

Otros tratamientos, podrán ser encarados en pareja, en donde tendrá mucha importancia la comunicación entre ambos, el diálogo para conocer cuales son las necesidades íntimas de la mujer y de la pareja, y hasta hay algunos, que instauran como tratamiento, el uso de vibradores.

Por ello, es importante la consulta con un especialista en la materia, para poder establecer la causa que la origina y poder así, iniciar un tratamiento tendiente a superar el problema, ya que toda mujer tiene derecho a dar y experimentar placer.

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