El parto bajo el agua

Da un exelente resultado en las enbarazadas   de riesgo minimo 

Durante un parto bajo el agua, una madre puede recibir a su hijo en una piscina o bañera tipo jacuzzi donde el agua es mantenida con una temperatura del cuerpo, es decir de 37 grados, por lo que el niño nace bajo evitando una experiencia traumática al pasar de la placenta al aire frío.

Las ventajas del agua caliente para la madre
Por se un analgésico natural, el agua caliente relaja los músculos de la madre y ayuda por una parte a que el útero se contraiga de manera eficiente lo que ayuda a dilatar el cérvix con una adecuada oxigenación.

Además, durante el parto se aminora la producción de adrenalina, una hormona que no ayuda a la dilatación vaginal, contrarrestando la fuerza de gravedad y disminuyendo la motivación sensorial, así aumenta la producción de endorfinas que son unas substancias que reducen la sensación del dolor. Además, el hecho que uno no sienta peso y que la madre tenga mucha libertad para moverse dentro de la tina evita el aplastamiento del útero encima la vena cava.

De otro lado, una madre podrá adoptar diferentes variedades de posiciones como la de cuclillas la cual facilita el movimiento y también descenso del bebé a través del canal de parto el cual se amplía en un 30% de su diámetro para poder oscilar con libertad el cóccix.

Leave a Reply