Preocupaciones y deseo

Los hombres y las mujeres somos diferentes en muchas cosas. Y no sólo en cuestiones físicas, como dicen algunos movimientos feministas, sino también en muchas cuestiones psicológicas. Algunas de estas diferencias psicológicas y comportamentales se determinan por cuestiones genético-hormonales, y otras en cambio por cuestiones socioculturales. Pero lo importante es que, en definitiva, somos muy diferentes, algo que hay que considerar muy interesante y enriquecedor, a la vez de complejo. Esta complejidad hace que muchas veces las diferencias sean la causa de conflictos de pareja, algo que puede superarse con mucha empatía y la lectura de libros como ÉSTE.

.
Hoy voy a hablar de cómo los hombres y las mujeres vivimos de forma tan diferente la relación que se genera entre las preocupaciones cotidianas, laborales, relacionales, emocionales… y los encuentros eróticos.
.
Las mujeres EN GENERAL tienen menor deseo erótico que los hombres. Esto es una realidad, y quien no quiera verlo, que no lo vea. Aún así, las parejas suelen encontrar un punto cómodo para ambos en el que viven su erótica de forma gratificante y satisfactoria. Aunque muchos hombres aseguren que les gustaría tener más encuentros eróticos, más o menos los dos miembros de la pareja pueden estar satisfechos con su vida erótica.

.
Algunos desencuentros llegan cuando uno o ambos tienen algún tipo de preocupación, aunque sea externo a la relación: problemas en el trabajo, discusiones con su mejor amigo, problemas familiares, dificultades económicas… A las mujeres, cualquier tipo de problema considerable les suele influir directamente en el grado de deseo erótico, por lo que es probable que hasta que no arregle su/s problema/s, no sienta el suficiente deseo erótico como para querer y ser capaz de disfrutar plenamente de un encuentro con su pareja. “¿Cómo me voy a excitar, si no puedo quitarme de la cabeza la que ha liado el Jonathan hoy en el instituto?” “¿Un polvo ahora? Estoy yo para polvos, que no sé cómo vamos a hacer para llegar a fin de mes…”
.
Los hombres en ese sentido somos diferentes. Gracias entre otras cosas al alto nivel de deseo erótico que solemos tener, las preocupaciones no suelen hacer que disminuya el deseo de forma considerable. Es más, suele suceder todo lo contrario; los hombres vemos en el sexo una válvula de escape para poder evadirnos de nuestros problemas y hacer una pausa agradable y gratificante en nuestra estresante vida. Nuestra erótica, ya sea en pareja o en solitario, es un recurso para relativizar los problemas y sentir que se puede disfrutar de la vida a pesar de los malos momentos.

.
Esto lo vemos reflejado en un ejemplo muy delatador: cuando una persona acaba de romper una relación larga y tiene la oportunidad de un encuentro erótico. Si esa persona es mujer, probablemente la oiremos decir la mítica frase de “Es que acabo de romper con mi novio y no es el mejor momento…” Si en cambio nuestro protagonista es hombre, oiremos algo así: “A ver si esta noche follo, que desde que rompí con mi novia estoy a dos velas”, o cualquier frase similar.
.
Así que ya sabes; si tu pareja (hombre) quiere tener relaciones a pesar de tener a su madre enferma, no juzgues negativamente sus deseos y su comportamiento, sólo le pasa una cosa: que es hombre. Y si tu pareja (mujer) no quiere tener relaciones porque está viviendo un momento tremendamente estresante en el trabajo, no quieras “animarla” con un buen polvo; probablemente no le apetezca. Mejor será que escuches sus preocupaciones, ofrécele apoyo incondicional, no quieras resolver sus problemas por ella, compréndela, no infravalores sus preocupaciones…

.
Nota: Quisiera aclarar algo que en este tipo de artículos siempre digo, pero que me parece indispensable recordar: ESTO ES UNA GENERALIZACIÓN, para muchos indeseable, para mí interesante y útil para mejorar las relaciones hombre-mujer. Por un lado, quiero aclarar que hablo de cómo actúan los hombres y cómo lo hacen las mujeres EN LA MAYORÃ?A DE LOS CASOS, no siempre. Y por otro lado, decir que no TODOS los hombres ni TODAS las mujeres suelen responder así; cada uno de nosotros es ÚNICO, y la unicidad de cada uno es lo que nos hace especiales. Y por ello habrá muchas mujeres que se suelan evadir de sus graves problemas con un buen polvo, e infinidad de hombres que no follarían ni con Elsa Pataky porque su jefe le está haciendo la vida imposible. Bueno, esto último no lo creo, jeje…

Leave a Reply