imaginaciones que motivan en pareja

Fantasear sexualmente puede ser considerado un elemento al momento de reactivar las relaciones de parejas. Sin embargo, éstas deben, según Antonio Salas Vieira, presidente de la Asociación Chilena de Sexualidad, ser consideradas como un perfume, ya que sólo con una gota de ellas basta para dar un nuevo aire a la vida de pareja.

Hoy en día la importancia del sexo en las relaciones de pareja es indiscutible y va más allá de un mero complemento a la relación. La obtención de placer, la diversión y la comunicación con la pareja ha cobrado relevancia para mantener una buena calidad en las relaciones sexuales actuales.

A pesar de que mantener una buena y satisfactoria sexualidad ha sido un tema que, poco a poco, se ha ido conversando -aumentando por ejemplos las consultas médicas orientadas a mejorar disfunciones o falta de deseo sexual- la cotidianidad, la rutina, el cansancio, el estrés o el exceso de trabajo son algunos de los componentes que afectan la vida sexual. A juicio del ginecólogo y presidente de la Asociación de Sexología y Educación Sexual, Antonio Salas Vieira, el estilo de vida de las personas es determinante al momento de analizar la sexualidad chilena.

“Actualmente hay diferentes factores por los que las parejas presentan disfunciones sexuales. El tema es saber identificarlos para poder tratarlos. Lo importante es decir que estos decaimientos en el plano sexual no sólo se da por estrés o cansancio, sino también por las distintas dolencias y enfermedades de este tiempo como la diabetes, la hipertensión, el cáncer, etcétera�, comentó

Para mejorar está situación se han planteado diversas alternativas: terapias de pareja, la incorporación de juguetes sexuales o afrodisíacos. Sin embargo, existe un elemento poco considerado y lleno de tabúes y mitos -pero no por eso menos efectivo- para dar un nuevo aire a la sexualidad, llenando de energía la relación: las fantasías sexuales.

“Las fantasías sexuales son un aporte al momento de reactivar las relaciones sexuales en la pareja, aunque no pueden ser considerado un factor determinante para la plenitud sexual de la misma. Debemos considerar que basar la relación sexual en las fantasías no es normal, sino más bien es una prafilia, es decir, conductas y actividades paralelas al sexo, como por ejemplo: el travestismo, el sadomasoquismo e incluso la pedofilia�

Fantasear, en este sentido, significa crear mental voluntaria e involuntariamente historias vinculadas con el sexo, cuyo contenido es generalmente insólito y excitante. Según el presidente de la Asociación Chilena de Sexualidad fantasear sexualmente con alguien conocido o desconocido, con lugares, ocasiones o posturas sexuales puede mejorar, en ciertos aspectos, el apetito sexual. “Lo normal al desarrollar fantasías durante las relaciones sexuales es elevar la libido, el deseo y alcanzar el orgasmo�.

“Las fantasías sexuales deben ser consideradas como un perfume, ya que sólo con una gota de ellas basta para dar un nuevo aire a la vida de pareja.”.

Antonio Salas Vieira, presidente de la Asociación Chilena de Sexualidad

¡Permitido fantasear!

Tener fantasías sexuales es algo que aún da un cierto pudor confesar, pero que todo el mundo experimenta, a lo menos una vez a lo largo de su vida.
En este sentido, Salas aseguró que el pudor de confesar las fantasías es irrelevante al momento de analizarlas.

“Hay muchas mujeres y hombres que nunca expresan las cosas que imaginan en el acto sexual. Personalmente prefiero que no tengan pudor en decirme que sufren de eyaculación precoz o anorgasmia; a que me cuenten si tienen o no fantasías sexuales�.

Aunque la mayoría de las personas considera sus fantasías como íntimas y personales, mantenerlas en secreto para no revelar aspectos “negativos� de la personalidad, como la inconformidad o frustración sexual, representa un problema serio a la hora de asumir la propia sexualidad.

A su vez, el especialista señaló que expresar las fantasías recreando cuadros plásticos como, por ejemplo, creer que somos otras personas, fantasear con relaciones con escolares o disfrazarse, es un claro signo de evasión hacia la propia pareja sexual o un tipo de parafilia, ante lo cual se debe poner atención.

“Debemos saber que cuando fantaseamos en exceso nos alejamos y no estamos compenetrándonos como pareja; al contrario, queremos escapar de la relación con el otro a través de la fantasía y no estamos enfrentando los problemas de fondo en la pareja. Lo anterior nos puede llevar a la insatisfacción, a la violencia y más. Las fantasías sexuales son como el perfume, con una gotita basta�, expresó el ginecólogo y experto en sexualidad
Por el contrario, Salas precisó que cuando se aborda el deseo o la fantasía desde el plano de la imaginación, escenas o situaciones mentales, “es diferente, porque todos recurrimos a ciertos elementos del imaginario que nos excitan. Lo importante es que cuando se fantasee sea con nuestra pareja o en el caso de los heterosexuales con el sexo opuesto, o en el caso de los homosexuales con personas del mismo sexo, en general, lo más cercano a nuestra realidad�.

A modo de conclusión, las fantasías sexuales son un hecho normal dentro de la vida de una persona y forman parte de la sexualidad, y no tienen por qué guardar relación con la satisfacción o no de las relaciones sexuales.

Tipos de fantasías.

Si bien, tanto hombres como mujeres fantasean sexualmente, estos se diferencian en el tipo de éstas. Como las posibilidades de la imaginación son ilimitadas, es difícil una lista que englobe todas las fantasías sexuales, ya que es tan grande como seres vivos puedan crearlas.
Lo que sí parece factible es apuntar las más habituales, sean cuestionables o no: pensar en otra persona cuando se está haciendo el amor con la pareja; realizar comportamientos sexuales de forma obligada; experimentar sensaciones de dominio; simular ambos miembros de la pareja que no se conocen; disfrazarse o encarnar un personaje; hacer el amor con un personaje famoso o en un lugar especial (ascensores, tinas, jacuzzís, aviones, baños públicos).

En cuanto a las diferencias entre las imaginaciones masculinas y femeninas, el presidente de la Asociación Chilena de Sexualidad y Educación Sexual comentó que la principal diferencia es la que da la sociedad. “Los hombres fantasean con el control de las situaciones, mientras las mujeres tienen fantasías en torno a la protección, al macho viril tipo Hotuiti�, aseguró el Salas Vieira.

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