SÃ?FILIS.
La provoca un microorganismo llamado “espiroquetaâ€?. Se puede transmitir por contacto sexual, por medio de la sangre o productos sanguÃneos contaminados, o de la madre al hijo/a antes, durante o después del parto.
Se desarrolla en cuatro etapas:
a. La sÃfilis primaria: su primer sÃntoma es un grano o llaguita llamado “chancroâ€?, que aparece en los órganos sexuales. Usualmente este no causa dolor y puede ser confundido con una raspadura o grano.
b. La sÃfilis secundaria: desaparece el chancro y 2 o 3 semanas después se presentan otros sÃntomas como: erupciones o manchas en las palmas de las manos, la espalda y las plantas de los pies. Estas manchas desaparecen sin tratamiento alguno, pero eso no quiere decir que la enfermedad haya desaparecido.
c. La sÃfilis latente: en toda la evolución de la enfermedad, esta es la etapa más larga, ya que tarda de 10 a 25 años. En esta etapa no se presentan sÃntomas, por lo que la persona puede creer que no está infectada.
d. La sÃfilis tardÃa: se presentan úlceras de la piel, deformación de los huesos y las articulaciones, afecta el sistema nervioso central, el corazón y otros órganos, asà como ceguera, parálisis e incluso la muerte por un ataque al corazón.
CLAMIDIASIS.
Se transmite por contacto sexual o por contacto con la sangre o semen contaminados. Sus principales sÃntomas son infecciones genitales con secreciones malolientes de color gris. Las principales complicaciones fÃsicas que tiene son: infertilidad o contagio a los hijas/os al nacer, provocándoles conjuntivitis, otitis o neumonÃa.

