GONORREA.
El microorganismo que causa esta infección se conoce como gonococo. En el varón, estos sÃntomas aparecen de 3 a 5 dÃas después del contacto sexual en el que se contrajo. Los primeros sÃntomas son: ardor al orinar y la salida de un lÃquido amarillo por el pene (que no son orines ni semen). Si no se visita al médico, la infección puede llegar a los testÃculos y provocar que la persona quede estéril.
En la mujer es más difÃcil detectar los sÃntomas, pues no experimentan dolor y les aparece, como 10 dÃas después del contacto sexual, un flujo vaginal amarillo que puede ser confundido con las otras secreciones vaginales. Generalmente se dan cuenta de la infección hasta que esta afecta los órganos internos y causa dolores intensos.
Si no se da tratamiento, puede causar esterilidad y otros daños como infecciones del sistema nervioso central, el corazón, el hÃgado, los riñones y huesos.
SÃ?FILIS.
La provoca un microorganismo llamado “espiroquetaâ€?. Se puede transmitir por contacto sexual, por medio de la sangre o productos sanguÃneos contaminados, o de la madre al hijo/a antes, durante o después del parto.
Se desarrolla en cuatro etapas:
a. La sÃfilis primaria: su primer sÃntoma es un grano o llaguita llamado “chancroâ€?, que aparece en los órganos sexuales. Usualmente este no causa dolor y puede ser confundido con una raspadura o grano.
b. La sÃfilis secundaria: desaparece el chancro y 2 o 3 semanas después se presentan otros sÃntomas como: erupciones o manchas en las palmas de las manos, la espalda y las plantas de los pies. Estas manchas desaparecen sin tratamiento alguno, pero eso no quiere decir que la enfermedad haya desaparecido.
c. La sÃfilis latente: en toda la evolución de la enfermedad, esta es la etapa más larga, ya que tarda de 10 a 25 años. En esta etapa no se presentan sÃntomas, por lo que la persona puede creer que no está infectada.
d. La sÃfilis tardÃa: se presentan úlceras de la piel, deformación de los huesos y las articulaciones, afecta el sistema nervioso central, el corazón y otros órganos, asà como ceguera, parálisis e incluso la muerte por un ataque al corazón.

