Hombres que no quieren sexo
¿Un hombre que no quiere sexo? ¿Es broma no? El terapeuta matrimonial y sexual de St. Paul, Minnesota, Michael Metz, es uno de los varios especialistas que han notado un cambio en la dinámica del dormitorio, al tiempo que las mujeres finalmente hablan de un problema que muchos de sus compañeros preferirían meter bajo la cama: disfunción eréctil y la disminución de la libido en hombres de menos de 40 años, casados y solteros.
Estudios sugieren que, cada vez más, el problema está afectando a hombres más jóvenes y que hasta una cuarta parte de ellos enfrenta problemas de desempeño sexual.
Existen varias razones posibles para este problema. Pocas horas de sueño. Demasiada pornografía. Uso de tabaco y otros hábitos poco saludables. Resentimiento no resuelto hacia la pareja. Y no sólo afecta a los hombres, la pareja también siente el impacto.
Algo bueno de todo esto es que liberar a los hombres del mito de que siempre quieren sexo le permite a las mujeres silenciar la ficción de que ellas nunca quieren sexo.
Metz, quien ha escrito tres libros sobre salud sexual masculina, cree que es el aumento en la confianza de las mujeres en el placer sexual y en la intimidad, y sus demandas, lo que está destapando este asunto.
“Las mujeres expresan cada vez con más frecuencia que el sexo es importante para ellas”, dijo. También para la mayoría de los hombres el sexo sigue siendo importante, lo que hace que la incapacidad de un buen desempeño sexual deba ser enfrentada y resuelta.
Entonces, ¿qué está pasando? Bueno, muchas cosas, y esto es parte del problema: “una gran cantidad de hombres, incluso jóvenes, se sienten exhaustos”, señaló Metz.
“El ritmo competitivo, las demandas del trabajo y de los hijos, la disminución del tiempo libre. Todo debe reflejarse en algún lado”. No obstante, terapeutas y doctores consideran que varios otros factores también juegan un papel en esto. Entre ellos están los siguientes:
-La salud. ¿Bebe o fuma? El alcohol y el cigarrillo inhiben las erecciones. ¿Puede ser algún medicamento? Algunos antidepresivos y medicamentos para la presión pueden disminuir el deseo o atrasar el orgasmo en hombres y mujeres.
La obesidad, la diabetes, la apnea del sueño y los desequilibrios tiroideos también pueden afectar el éxito sexual. ¿Y las drogas ilegales? El uso de cocaína, marihuana y heroína puede inhibir la erección.
-Estrés sicológico. Es el tipo de conversación sobre “los sentimientos” que muchos hombres simplemente odian. Pero es esencial hablar de ellos si es que les interesa solucionar su problema.
Los hombres casados pueden sentirse criticados y controlados, menospreciados e insignificantes, pero no pueden o no quieren hablar de ello con sus parejas.
-La reacción de ella. En este punto, las cosas pueden ir de mal en peor.
Las mujeres, y según Metz algunas parejas gay, no están pensando “pobre tipo, tiene ansiedad por su desempeño, debo ser paciente”. Más bien sentencian: “¡ya no me quiere! ¡Seguro tiene una aventura!”.
-Pornografía. Ciertamente existe el riesgo de que un hombre se vuelva dependiente de la pornografía. También existe el riesgo de que su visión del cuerpo femenino normal y sus habilidades se vuelva irreal.
-Expectativas irreales. Por lo general creemos que todos los demás tienen más y mejor sexo que nosotros. Quizá no, pero de cualquier manera todos vivimos ansiosos. Metz señala que lo mejor sería que todos tengan un “enfoque de suficiente sexo”, en el que el placer se vuelva igual de importante que el desempeño.
Eso significa relajarse y tocarse. Eliminar la presión encontrando otras maneras de disfrutar la intimidad. También significa ser realista sobre lo que es razonable y sobre las expectativas.
“Es muy triste que esa búsqueda del ‘sexo perfecto’ se convierta en una causa de problemas sexuales
